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Stonehenge, desvelando sus secretos

Stonegeng luces

Que si es un observatorio astronómico, que si un monumento político, que sin un templo romano… o incluso hay algunos que mantienen la peliculera teoría de que los extraterrestres fueron quienes construyeron Stonehenge. ¿Pero cuál es la verdad? O mejor dicho “las verdades” ya que son diversas las cuestiones en torno al enclave que desde hace años los arqueólogos vienen intentando responder. Aunque varias de ellas siguen sin respuesta contundente, sobre otras si que hay conclusiones bastante bien sustentadas que repasamos seguidamente.

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¿Qué es Stonehenge y dónde está?

Simplificando podemos decir que actualmente Stonehenge es una construcción circular realizada a base de grandes bloques de piedra -o construcción megalítica- situado a unos tres kilómetro la población de Amnesbury, en el Condado de Wiltshire, Inglaterra.

Concretamente los bloques están repartidos en varias circunferencias concéntricas, rodeadas a su vez por un foso de 104 metros de diámetro dentro del que se alza un bancal con 56 agujeros -supuestamente contenían postes de madera-.

La circunferencia exterior tiene unos 30 metros de diámetro y está formada por piedras rectangulares de arenisca originalmente coronadas por dinteles de piedra (hoy en día solamente quedan siete en su sitio). Dentro de esta se encuentra otro círculo de bloques, algo más pequeños que los de la primera, que a su vez contiene una estructura con forma de herradura en cuyo interior destaca la losa de arenisca micácea llamada “el Altar”.

Mapa Stonehenge

¿Y por qué se construyó justamente ahí?

Se han barajado diversas hipótesis y la mejor sustentada dice que la zona posee ciertas características que la hicieron especial a nivel religioso/mágico/místico para los diferentes pobladores del lugar desde tiempos prehistóricos. La conclusión está sustentada en dos hechos principalmente:

  • Uno, Stonehenge está unido con el río Avon por un camino denominado “la Avenida”. Se creía que este camino había sido construido al azar pero no: resulta que la avenida está alineada con la salida del Sol del solsticio de verano y a su vez se asienta sobre una serie de accidentes geográficos naturales que forman un eje entre la salida del Sol del solsticio de verano y la puesta del mismo del solsticio de invierno.
  • Dos, Stonehenge no solamente está relacionado con el río Avon. Cerca se han encontrado restos de otro monumento similar bautizado como Blue Stonehenge y de viviendas que se usaban exclusivamente en determinadas fechas del año. Es decir, que toda la zona, por sus características geográficas, situación respecto al cielo etc venía considerándose importante desde hacía mucho tiempo; seguramente los pobladores prehistóricos y neolíticos entendían que se trataba del centro del mundo.

¿Cuándo se construyó?

En los últimos años los científicos han proporcionado varias fechas. Según la datación por radiocarbono que se realizó en el marco del proyecto “Stonehenge Riverside” centrado en investigar la estructura, el monumento comenzó a construirse por el foso alrededor del año 3100 antes de Cristo. De ahí en adelante se fueron añadiendo más partes y modificaciones en sucesivas fases, la última importante acaeció sobre el año 1600 antes de Cristo.

¿Cómo movieron las piedras?

Después de probarse varios sistemas diferentes con experimentos para aclarar la pregunta, no ha sido hasta hace bien poco que se ha encontrado uno realmente efectivo a la hora de mover grandes pesos (tengamos en cuenta que cada piedra de Stonehenge pesa aproximadamente 45 toneladas y que parte de ellas provienen de localizaciones muy alejadas)

La idea partió del estudiante de arqueología Andrew Young quien detectó depósitos de pequeñas bolas de piedra en otros monumentos megalíticos de Escocia similares a Stonehenge. Todas tenían casi el mismo tamaño y se le encendió la luz; ¿no serían rodamientos arcaicos utilizados de alguna forma para transportar grandes bloques de piedra como los de Stonehenge?

La mejor manera de comprobarlo era con un experimento y eso hicieron. Entre Young, su profesor Bruce Bradley y compañeros de universidad confeccionaron dos “canalones” de madera que situaron en paralelo formando una especie de vía férrea. Seguido introdujeron dentro de los “raíles invertidos” bolas de madera, pusieron varias losas de hormigón sobre una superficie de madera que encajaba en los raíles y tiraron de ella con cuerdas. El resultado: lograron mover las planchas a buen ritmo y sin esfuerzo. En palabras del propio Bradley:

Esto demuestra que el concepto funciona. No prueba que la gente del Neolítico utilizara este método, pero era y es posible. Es un nuevo punto de partida radical porque las ideas anteriores no eran particularmente eficaces en el transporte de grandes piedras y dejaban preguntas sin respuesta.

¿Para qué se construyó?

O la cuestión capital respecto a Stonehenge. Quienes mejor la han respondido hasta ahora han sido los científicos del mentado proyecto “Stonehenge Riverside” que tras 10 años investigando el monumento, Blue Stonehenge y el asentamiento de viviendas cercano sacaron tres conclusiones importantes.

Por un lado, la primera y más controvertida, dice que después de un largo periodo de conflictos entre los pueblos británicos comenzó a surgir una cultura común compartida por toda la isla; empezaron a aparecer los mismo tipos de casas, cerámicas y herramientas. Lo interesante es que este giro justamente coincidió con la construcción de Stonehenge, así que según los científicos del proyecto es probable que se trate de un monumento “unificador”, un símbolo de paz. A este particular Mike Parker Pearson, jefe de la investigación, comentó que “Stonehenge fue una empresa de gran envergadura, que debió requerir el trabajo de miles de personas para mover las piedras, darles forma y levantarlas. El trabajo tuvo que requerir el esfuerzo de todo el mundo, por lo que podría haber sido un acto de unificación”.

Por otro lado, la segunda y cierta casi seguro al 100%, está la basada en los 63 restos de personas distintas encontrados enterrados en el lugar. Tras analizarlos, unido a otros datos, ha quedado claro que Stonehenge se utilizó como cementerio de personas ilustres de la época hasta aproximadamente el 2.500 a.C.

¿Y después del 2500 a.C. qué pasó? La respuesta es la tercera conclusión: que Stonehenge dejó de utilizarse como cementerio y tras una restructuración importante que dejó el monumento con la forma que hoy conocemos pasó a ser la localización en la que se celebraban festividades paganas durante el solsticio de verano y el de invierno.

Imagen: Andrew Nourse

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