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Mitología Celta: la leyenda de Taliesin y el signo Abedul

Continuando nuestro repaso a la vasta y compleja mitología celta al que dimos comienzo con el artículo “Mitología celta: el Dios que se convirtió en cisne por amor”, hoy os traemos la leyenda de Taliesin. Se trataba de una de las más importantes entre los pueblos celtas y es interesante conocerla por muchas razones, entre ellas porque está relacionada con el signo Abedul del horóscopo celta y nuestra intención es proporcionaros en este espacio información complementaria sobre los signos a la que damos en los trípticos que acompañan las camisetas.

Taliesin, el mito

Taliesin y Ceridwen

La versión más extendida de la leyenda cuenta que Ceridwen, divinidad lunar, tuvo tres hijos. Entre ellos estaba Avagdu, que era tan feo que su madre decidió recompensarle otorgándole la máxima sabiduría y conocimiento (o Awen) para lo que preparó un caldero mágico que tendría que llenarse con todas las hierbas sagradas y del que saldría la “pócima de la sabiduría” para su primogénito.

Un año y un día de lenta cocción sería necesario para lograr el brebaje, tiempo durante el que Ceridwen viajó por todo el mundo buscando las hierbas mágicas precisas que se fueron añadiendo al caldero, y cuando ella no estaba designó al niño de nombre Gwion Bach como encargado de remover el ungüento.

Lentamente continuó cocinándose la poción, hasta que llegó el momento en el que ya estaba lista. Por azares del destino justo en ese instante era Gwion quien se encontraba a cargo del caldero y le saltaron tres gotas del mágico líquido en un dedo que finalmente decidió llevarse a la boca. La poción hizo efecto al instante y el niño se convirtió en hombre, en uno dotado de toda la sabiduría junto a otros dones como el de la inspiración poética, la capacidad de profetizar y el poder de cambiar de forma.

Entonces Gwion se dio cuenta de que aquellas tres gotas contenían toda la esencia de la cocción y que el resto se había convertido en veneno. Sabía que esto haría entrar en cólera a Ceridwen, tanto que su vida corría peligro así que aprovechando su recién adquirido don de la transmutación se convirtió en liebre y huyó.

Ceridwen no tardó en enterarse de todo lo sucedido y se convirtió en lebrel para darle caza. No lo logró, ya que Gwion volvió a convertirse, esta vez en pez, pero a su vez la diosa mutó en nutria y continuó la persecución. Ante la situación, que se tornaba cada vez más desesperada, él se convirtió en pájaro, y ella contestó haciéndose halcón.

Finalmente Gwion decidió tomar la forma de un grano de trigo y esconderse entre los millones que había en una era. De poco sirvió porque la diosa, convertida en una gran gallina negra, lo encontró y se lo tragó, pero para desgracia de Ceridwen no murió sino que el recién engullido grano de trigo la dejó embarazada.

Transcurridos nueve meses lo que fuera Gwion nació como el segundo hijo varón de Ceridwen, quien se sentía furiosa por haber dado a luz un primogénito tan tramposo, pero no fue capaz a matarlo porque su belleza era deslumbrante. Decidió pues meterlo en una barquita recubierta de pieles y lanzarlo al mar. Y surcó las aguas hasta que el 1 de mayo el príncipe Elffin lo encontró y lo adoptó dándole el nombre de Taliesin.

Desde su más tierna edad Taliesin era capaz de crear versos perfectos lo que le hizo lograr ser el poeta privado de Elffin. Años después se convirtió en el maestro bardo más famoso de todos los tiempos, fue educado para elevar las habilidades del bardismo gaélico a nuevas cotas y lo consiguió.

Taliesin y el signo Abedul

¿Qué relación tiene la leyenda de Taliesin con el Abedul? Como contamos en nuestro tríptico del Abedul, la deidad asociada a este signo es justamente nuestro protagonista porque entre otras cosas la leyenda anterior sobre su nacimiento nos desvela cualidades personales y facetas individuales que los Druidas celtas atribuían a los abedules.

Por ejemplo se creía que Taliesin, al igual que las características del Abedul, contenía la semilla de todos los signos, la luz potencial del Sol, de ahí que en la leyenda se hable del bebé de belleza deslumbrante. Por otro lado Taliesin necesita algún logro personal que secunde su potencial, y el mito nos cuenta que no sólo era un poeta magnífico sino que además logró elevar las habilidades del bardismo, para lo que a su vez se necesita poseer irremediablemente la cualidad de la paciencia, otra de las que le atribuyen a los abedules.

Otras cosas que nos descubre el mito sobre este signo es su personalidad algo problemática, lo que queda reflejado en el conjunto de la leyenda (Gwion se mete en un conflicto con una de las diosas más poderosas), o la ambición y energía que poseen las personas nacidas bajo el signo Abedul como describe la leyenda cuando se cuenta que Taliesin crea versos perfectos, llegando a ser el poeta privado de un príncipe y el bardo más célebre.

En próximas entregas iremos proporcionando más información complementaria de otros signos del horóscopo celta a través de mitos y leyendas.

Fuentes: Celtic Studies ResourcesOPUS Archives and Research Center WikipediaHarald Wartooth.

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